De ti,
perlas negras que me asombran,
que tiñen de luz cada aroma,
noches pegadas a los cabezales,
gastados y fríos de mi escapan.
De ti,
rosas y azucenas, tomillo en rama,
nunca quietas, siempre escapan,
las horas del reloj suicida,
que entre agujas vive y canta.
De mi,
folio blanco, papel reciclado
sueños de hierba mojada,
de camillas oxidadas,
de dia y de noche
Siempre callado







